¿Has echado un vistazo últimamente a tu feed de instagram? Parece que todo el mundo se está comprometiendo y casando (además de teniendo hijos). La pregunta es: ¿cuántas de estas parejas lograrán ser exitosas y cuántas se quedarán en camino?

Consultando a muchísimas parejas de casados, Quartz determinó algunas razones por las que los matrimonios son exitosos, y adivina que: ¡La mayoría de las parejas son exitosas por las mismas razones! 

¿A qué nos referimos con exitosos? Las parejas consultadas tenían por lo menos 10 años de casados y seguían felices en sus relaciones. Se les preguntó: ¿Qué consejos compartirían con nuevas parejas?

Estas fueron las respuestas más comunes:

1. Casarte por las razones correctas

Razones por las que NO debes casarte:

  • La presión de tu pareja.
  • La presión social.
  • Ya llevan muchos años de novios y pues, ¿qué sigue?
  • ‘No te sales de tu casa si no sales de blanco’.
  • Quedaron embarazados.
  • Sentirte ‘quedado’ y casarte con el primero que se te cruza.
  • Por creer que los problemas que puedan tener se solucionan si se casan.
  • Pensar que el amor lo puede todo.

Una de las principales características que debe tener tu relación es admiración. Si no admiras a tu pareja, desde ahí empezamos mal. Sí, hay que trabajar todos los días por lograr un matrimonio exitoso, pero si desde que comienzan se unieron por las razones incorrectas, no hay mucho que hacer.

2. Tener expectativas reales

Si pensabas que todos los días serán de risas y diversión, estás equivocada. Claro que habrá etapas en las que sientas que tu corazón va a explotar de amor. Pero ten en mente que también habrá otras en donde se van a pelear y a veces, vas a despertar y vas a pensar: “Ash, sigues aquí”. ¡Es normal!

Cuando llegas a una relación pensando que todo va a ser divertido, bonito y rosa, es cuando más tiendes a fracasar. Eres humano y tu pareja también. Ambos van a cometer errores y ambos van a seguir aprendiendo de los mismos y creciendo.

El amor que sientes por tu pareja irá evolucionando, así como tu relación. Esas chispas y canciones románticas que escuchas al fondo cuando lo ves, desaparecerán. Deberás ser lo suficientemente hábil para adaptarte a los cambios. Y, sobre todo, debes entender que es un compromiso. De escuchar, lidiar con tus problemas y también con los suyos. Entender sus lágrimas y miedos, aunque a veces no quieras o no tengas ganas.

3. La clave de las relaciones es el respecto, no la comunicación

Seguro la comunicación es vital, pero no servirá de nada si no hay respeto.

Recuerda esto siempre: Una vez que se pierde el respeto, no hay vuelta atrás.

Una de las conclusiones del estudio fue que las parejas que duraron entre 1o y 15 años, estaba de acuerdo en que la comunicación era la prioridad número 1 de la relación. Hablar siempre con la verdad y decir las cosas aunque duelan. Pero las personas que duraban 20 o 30 años, acordaban lo mismo: ¡Respeto!

No solamente es el respeto hacia tu pareja, también hacia ti mismo. Nunca hablen mal el uno del otro. Están juntos porque decidieron estarlo.

Estos son algunos ejemplos del respeto:

  • Nunca hables mal de tu pareja. Así estés ultra mega enojada por alguna situación, ¡no lo hagas! Ni con tus familiares ni con tus amigos. Los problemas entre ustedes se deben resolver entre ustedes.
  • Respeten sus hobbies e ideologías. No por ser pareja tienen que pensar igual, pero si deben de respetar sus diferentes puntos de vista.
  • Son un equipo, por lo que deben respetar sus decisiones. No tengan secretos. ¿Tienes un crush con alguien más? Platíquenlo y ríanse al respecto. ¿Tienes una fantasía sexual que parece ridícula? ¡Háblenlo!

4. Hablen abiertamente y confíen el uno del otro

Si algo te está molestando de la relación, tienes que hablarlo. Ni tus amigas, ni tu mamá, ni nadie más podrá resolverlo porque nadie vive la relación como ustedes.

Tienes que confiar. Otro de los temas básicos del éxito es la confianza, en términos de fidelidad y celos. Confía en tu pareja si quiere salir solo un fin de semana. No te pongas como loca si está hablando con alguien más. ¡Confía! Ahora, la confianza debe ser también más profunda, por ejemplo, ¿le confiarías todo tu dinero para que pudiera manejarlo? Si te enfermaras, ¿le confiarías a que él te cuidara?

Deben ser capaces de hablar de esos temas. Hablen de sus inseguridades y lleguen a acuerdos. Si haces promesas, cúmplelas. Una de las peores formas de romper la confianza es traicionando las promesas.

5. Dense espacio

Una relación está constituida por dos individuos… individuales. Debes tener tus propios amigos, tus propios intereses y aprender a decir ‘NO’.

Seguro comparten miles de planes, pero también es bueno que tengan planes separados. Otra de las sanas recomendaciones es tomarse vacaciones uno del otro (por lo menos una vez al año). No tengas miedo de darle espacio a tu pareja. Es importante que sean independientes.

¿De verdad crees que en la primera oportunidad que tenga te va a poner el cuerno? ¿O que cuando salga solo se dará cuenta que no eres suficiente y no vales la pena? ¡Necesitas una inyección de seguridad! Si de verdad crees que ir a jugar FIFA con sus amigos es suficiente para mandar todo a la fregada, claramente no te valoras mucho a ti misma.

6. Afronta los problemas

Imagina que ya llevan 8 años juntos, ¡claro que no son los mismos que cuando empezaron! Siempre estamos en movimiento y es común que cambiemos el color del pelo, nuestros hábitos alimenticios o de sueño, nuestra complexión física, nuestros pasatiempos, ideas políticas o hasta religiosas. Embrace it!

Asegúrate de seguirte enamorando de las nuevas personas que van a ser con el paso de los años y que sigas enamorada de la pareja que vayan formando.

7. Pelea, pero aprende a pelear

Una relación se hace más fuerte cuando la estresas y la confrontas. La manera de pelear con tu pareja podría determinar si se van a divorciar o no, según expertos en psicología.

Las características de las peleas de las parejas que probablemente se separarán:

  • Critican el carácter de su pareja: “¡Qué tonto eres!”. “Eso que dijiste es una estupidez”.
  • Se ponen a la defensiva: “No hubiera hecho eso si tú no hubieras…”
  • Hacerlo sentir inferior: Cuando te enfocas en hacerlo sentir menos y en rebajarlo.
  • Ignorarlo: Cuando te alejas y lo dejas discutiendo solo. Error.

¿Cómo discutir sanamente?

  • Nunca insultes.
  • No se vale sacar a la luz peleas viejas.
  • Tomar un descanso si las cosas se calientan demasiado.

8. Perdona en serio

Las parejas más felices comúnmente tiene problemas que nunca se resolvieron por completo. Tu complemento perfecto no es una persona que no te causa problemas, es una persona que causa problemas pero que tú estás a gusto resolviendo.

  • Cuando un argumento termina, termina. Punto.
  • Nadie gana ni debe nada. “Yo siempre subo fotos de nosotros y tú no”. “Ahora me toca a mí porque la semana pasada tú…”. En una relación es importante dar sin esperar nada a cambio ni manipular.
  • Solucionen los errores. No es una mala persona y probablemente su intención no era cometer ese error. No lo hizo a propósito, no es como que te odia en secreto.

9. Presta atención a los pequeños detalles

Tómate tiempo para ir a caminar, cenar juntos o ver una película de vez en cuando, si no lo haces terminarán cual roomies. Es básico preguntarse cómo les fue en el día y si tienen algo más que platicar. Nunca dejen de hacer las pequeñas cosas. Siempre suman. Cosas como decir “Te amo” antes de dormir, o tomarse de las manos cuando caminan.

Si tienen hijos hay una regla de oro: siempre el matrimonio es prioridad. La mejor manera de criar hijos sanos y felices es con un matrimonio sano y feliz. Buenos hijos no hacen un buen matrimonio, pero un buen matrimonio si hace buenos hijos.

10. El sexo es importante

Cuando la relación está mal o están pasando por alguna etapa negativa (como problemas sin resolver), lo primero que se arruina es el sexo frecuente. La regla de oro es: Las dos personas deberían estar sexualmente satisfechas tan seguido como sea posible.

11. Las reglas son básicas

¡Qué flojera tener que poner reglas!, ¿no? Pero es lo mejor para los 2. La realidad es que ninguna pareja en el mundo se va 50/50 en todas las labores de la casa, le cuidado de los hijos o hasta en temas financieros.

Las relaciones son imperfectas, pero si desde el principio cada quien sabe sus funciones y sus deberes, todo puede estar más organizado y menos estresante. No solo son reglas del hogar. También es importante platicar de reglas como:

  • ¿Cuánto puede gastar cada quien sin tener que consultar al otro?
  • ¿Cuánto dinero se aportará para deuda/ahorro?
  • ¿Qué tareas se deben hacer juntos y cuáles separados?
  • ¿Quién decide dónde serán las próximas vacaciones?

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12. Aprende a manejar las olas

La vida de las personas puede cambiar de mil maneras de un segundo a otro, y en todas las relaciones estos factores determinan “las olas”, Algunas duran horas, pero otras pueden durar meses o años.

La clave es entender que esas olas no tienen nada que ver con la calidad de la relación. La gente pierde trabajos, encuentra otros, familiares o amigos mueren, pueden cambiarlos de residencia, cambiar de carrera, hacer mucho dinero o perderlo todo. Su trabajo como pareja es mantenerse unidos luchando contra las circunstancias externas. Ninguna de estas olas dura, solo tienen que aprender a superarlas.

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