Amamos el iluminador y nos encantaría usarlo todo el tiempo, toda la vida, en toda la cara… pero eso no es posible. Su intención es darnos luz a las zonas de sombra y resaltar algunas partes del rostro que nos harán ver, inmediatamente, más saludables, más vivas y radiantes.

Si no sabes dónde aplicarlo y siempre que lo usas parece que quedas como si hubieras jugado con la diamantina de tu sobrinita, tenemos aquí los puntos clave donde debe ir.

  1. Dentro del arco de la ceja. Ese pequeño toque hará que tus ojos se vean más grandes y más despiertos, además de que levantará, visualmente, el arco de tu ceja.
  2. Sobre las sienes. Imagina que hay una línea que va desde tu cabello hasta lo más alto de tu ceja, ahí es donde debes aplicar un poco de iliuminador.
  3. En la parte superior de los pómulos. El contour te servirá para marcarlos, el blush para hacerlos ver naturales y el iluminador, para resaltar y estilizar el rostro.
  4. En las aletas de la nariz. Cuidado porque si los pones por la parte superior, lo único que lograrás es que la nariz se vea más ancha.
  5. Arriba del labio superior. Si aplicas un poco de iluminador en el Arco de Cupido, crearás la ilusión de tener los labios más carnosos (¡y besables!).

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El iluminador lo puedes aplicar antes o después de tu maquillaje.

Si lo aplicas antes, podrías darle la luz que tu rostro necesita y entonces saltarte la base, pero a nosotras nos gusta aplicarlo después, solo para crear los puntos de luz.

Ahora, si tu piel es grasa, que tu iluminador sea en polvo y si tu piel es seca, busca uno en crema. Si tu piel es normal entonces puedes combinarlos. Usa el iluminador en crema para el día y procura que el iluminador en polvo sea para la noche (en especial si tiene un poco de glitter).

Ahora sí, brilla como si fuera la luz de tu interior aunque en realidad es el poder de tu iluminador.

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